No soy más que trapecista,
que brinca por instinto al primer mundo
oculto bajo este culto radiante de tus ojos.
Trémulas son mis palabras,
una incógnita hacia tu olor como suavidad callada,
me sustentan tus parpados,
tus pestañas tejados de luna.
Mi vaga sensación cenicienta,
buscando resguardo… ¿será en el valle de tus manos?
antes que descuaje el rito de mis letras
quiero carcomerme en el limpio de tu risas
Será que…
¿Hablamos mudamente de palabras opacas?
¿Escuchamos sordamente notas adormecidas?
Solo quiero evaporar manecillas a tu lado,
y quedarme con toda migaja de tu cuerpo pan
No hay comentarios:
Publicar un comentario