Las lágrimas cruzan,
detrás de la amapola
bailan como perlas, resbalando en tu mejilla,
de rama en rama desnudas,
un tanto silenciosas cada noche
sin color, con el hilo en los labios
con la pena sin tamaño y el murmuro de mi oreja.
Desvivida, recomida...
zumban las cascadas temblorosas
en la aparición de mis ojos.
Y en el vuelo del drama, tu risa grita
abre bahías quemando hielos
arrasan espumas en el vientre amanecer
palabras tontas se forjan en tus ojos
ojos hambrientos, son inquietos por los ciegos.
La luz se entrega en tus dientes y uñas
tu cabello en el relámpago del Sr. sol
altar es tu mirada,
brotan pétalos intactos entre valles y ríos
en las lágrimas nacen paraísos,
pianos y guitarras nocturnas
poemas y diamantes se tatúan
en el esférico de tus ojos,
geométricos se emborrachan
y se olvidan de llover...
No hay comentarios:
Publicar un comentario